Me siento un poco cansada de escuchar oraciones que comiencen con la frase:
"Es que ella es tan independiente que..." como si esa fuese la excusa perfecta para dejar de hacer alguna cosa y poco a poco perder el interés en una persona tan autosuficiente. No sé si los hombres se sienten intimidados por mujeres que son capaces de lograr las cosas por sí mismas o es que la falta de esfuerzo y de ese sentido de pertenencia que tanto les gusta tener, es lo que los aleja de las mujeres que pretenden seguirle el ritmo a ésta sociedad. Donde ya no se puede esperar al príncipe azul, encerrada en una casa limpiando y cocinando.
Hemos cambiado un poco, desde la tan trillada '
liberación femenina' y ahora es mas común encontrarse con mujeres cuyas metas estén dirigidas hacia el éxito profesional, autosuficiencia e independencia. Sin embargo, no hemos cambiado mucho de naturaleza y seguimos entregándonos al amor y el romance. Nos siguen gustando los poemas, las flores, los detalles espontáneos y no importa cuan independiente seamos, seguimos necesitando una persona que se interese por nosotras, por lo que somos, lo que sentimos.
De seguro toda aquella mujer que pretende la independencia, también tiene aires de autosuficiencia, pero eso no quiere decir que nunca necesitaran de nada mas que de ella misma. Una cosa es tratar de obtenerlo todo por sus propios medios y otra muy diferente es nunca necesitar nada de nadie. Después de todo vivimos en una sociedad en la que tenemos que vivir compartiendo con muchos, no importa lo individual que seas, siempre vas a necesitar algo de las demás y viceversa. No entiendo ese empeño por suponer cosas, es como vivir con la tranquilidad dado que ella, que es independiente, siempre conseguirá la forma de resolver cualquier problema que se le presente. Pero ¿y si algún día tiene el agua tan al cuello que necesita de una mano amiga?... ¿estará esa persona que la cree tan independiente allí para ayudarla?...

Quizá hay quienes no tienen otra opción, la vida no les dejó otro camino y van por las calles como cualquiera, sin tener que alardear de lo independientes o no que puedan ser. No toda mujer exitosa se llena la boca con cada una de las cosas logradas y tiene la suficiente humildad para ser una gran persona que admite ayuda siempre que la necesite. No siempre la independencia es una etiqueta que te pones, sino que te la ponen los demás y después ¿cómo te la quitas?.
Me temo que quizás tanta independencia no sea tan ideal como nuestra sociedad nos hace creer y termina siendo un nuevo reto para la mujer conseguir una "independencia" combinada a la dependencia que te mantenga cerca a las personas que quieras y no abra una brecha tan grande, que se te escape de las manos.
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